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Frutos del Bosque: uno por uno, sus historias

September 14, 2018
Frutos del Bosque: uno por uno, sus historias

Los Frutos del Bosque –o frutos rojos- son el corazón y la esencia de Valle del Medio. Cada uno de ellos tiene una historia que contar. ¿Querés conocerla? Ingresá a este post y entérate todo sobre ellos.

Aquí los usamos para elaborar toda nuestra línea de Dulces Masseube. Algunos solos y otros combinados. A continuación, un repaso por los 11 frutos del bosque de Valle del Medio.

Cereza:

Compuesta por un 85% de agua, es rica es fibras y vitaminas C y A. Es un poderoso antioxidante y de sabor agridulce, aunque un poco menos que la guinda

Este fruto originario de la antigua Grecia cautiva a los ojos con su color intenso y brillante. Es dulce y delicioso y su consistencia carnosa lo convierte en un delicado manjar que se utiliza en muchas elaboraciones culinarias.

El cerezo negro es un fruto de verano que alcanza su forma óptima con temperaturas templadas. El microclima de Valle del Medio es un lugar ideal para su cultivo.

Además de cumplir las expectativas de los paladares más exigentes, ofrece un amplio rango de vitaminas y posee propiedades antioxidantes. Su consumo previene el envejecimiento, ayuda a dormir mejor y combate enfermedades cardiovasculares.

Cassis:

Este fruto originario de Europa oriental es también conocido como grosella negra o zarzaparrilla negra.

El Cassis es muy valorado por sus beneficios nutricionales. Su fruto es rico en vitamina C y contiene propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias que ayudan al sistema inmunológico.

Su sabor es agridulce y posee un singular aroma que hace que esta fruta fina sea protagonista en distintas bebidas alcohólicas y en la industria de la perfumería.

Zarzamora:

Es resultado del cruce entre especies del género rubus, el mismo al que pertenecen las frambuesas. Su fruto es carnoso y está formado por pequeños lóbulos que son los que le dan su forma característica.

Este arbusto es uno de los más perseverantes y versátiles de la familia de las rosáceas. Aunque prolifera especialmente en climas mediterráneos también se conocen especies adaptadas al Ártico.

Si bien es un arbusto principalmente silvestre, es cultivado desde el siglo XIX y se han generado más de 2000 especies distintas, la mayoría sin espinas facilitando así su recolección.

Sus exquisitos frutos nos aportan las vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B9, C y E. También es rico en Calcio, Hierro, Magnesio, Fósforo, Potasio, Selenio, Sodio y Zinc y tiene propiedades antioxidantes.

Frambuesa:

Al igual que las zarzamoras, pertenece a la familia de las rosáceas. Su fruto es rojizo y es rica en vitaminas C y E así como en carbohidratos, fibras y componentes antioxidantes.

Es una planta fuerte, noble y muy resistente a diferentes tipos de temperatura. Es la estrella de los frutos del bosque.

Valle del Medio es un lugar ideal para las frambuesas ya que es una fruta que adora los veranos frescos y se luce en lugares con buena amplitud térmica entre el día y la noche. Prospera tanto en suelos pedregosos como en terrenos graníticos. A pesar de su carácter vigoroso, su fruto es suave y tierno al tacto y su sabor es delicioso.

Posee un alto contenido de vitaminas B, C y E, y es rica en fibras. Además, es una baya con excelentes propiedades antioxidantes.

En Valle del Medio cultivamos y cosechamos las variedades Schöenemann, Glenn Clova, Autumm Bliss e Himbo Queen.

Grosella:

De sabor ácido, son muy usadas para elaborar jaleas y mermeladas, así como para aromatizar vinos.

Hay tres tipos: cassis o grosella negra, grosella o uva espina, y corinto o grosella roja.

El corinto, oriundo del norte y este de Europa, tiene una gran importancia en Valle del Medio, al formar parte de nuestro clásico sabor Frutos del Bosque.

Por sus propiedades -alto contenido de vitamina C- y su acidez se complementa perfectamente con las otras berries.

Además lo disfrutamos en una de las variedades de la línea elaborada junto con Narda Lepes, combinado con Durazno.

Arándano:

Conocido también como Blueberry, el arándano es una fruta muy requerida en todo el mundo debido a que posee innumerables cualidades nutritivas por lo que son considerados las ” súper frutas” e incluso llamadas las “frutas del siglo 21”.

Es una planta silvestre muy delicada ya que debe protegerse del viento y necesita un suelo ligeramente ácido.

En Valle del Medio el arándano contribuye de manera ecológica protegiendo al suelo de la erosión y ayudando a la formación de humus.

Al igual que otros frutos del bosque, posee un alto poder antioxidante, sus nutrientes aumentan el colesterol bueno y reducen los riesgos cardíacos.

Además, casi no posee grasas, sodio ni colesterol y es rico en fibras y en vitamina C.

Frutilla:

Poseen hasta ocho veces más de ácido elágico que otras frutas, por lo que es antioxidante. Además, es rica en ácido fólico, fibra y potasio ¡y tiene más vitamina C que la naranja!

La frutilla, o fresa, es una de las bayas más populares gracias a sus múltiples usos en el sector gastronómico.

Su fruto es de un color rojo intenso y es capaz de satisfacer cualquier antojo de una manera muy sana y sin calorías. Su época preferida del año es el verano.

La frutilla, además de ser una fruta exquisita y deliciosa, posee un gran número de atributos beneficiosos para la salud.

Su fruto y sus hojas poseen cualidades que combaten el colesterol, son anti-inflamatorias, ayudan a mantener una piel sana e incluso previenen ciertos tipos de cáncer.

Rosa Mosqueta:

Pertenece a la familia de las rosáceas y proviene de Polonia, donde crece en forma silvestre. La tenemos en nuestra Patagonia, donde crece como plaga, y es muy usada para hacer dulces.

De sus semillas se obtiene un aceite que posee pequeñas cantidades de ácido transretinoico, que permite la recuperación de la piel atrofiada.

Es un arbusto silvestre que puede llegar a sobrepasar los 2 m. Como crece de manera salvaje, el equipo de Valle del Medio debe recorrer grandes distancias en la zona para cosecharlo.

A pesar de su carácter indomable, posee innumerables virtudes las cuales le valieron el mote de “fruto de la eterna juventud”.

Los distintos derivados de su uso, como el aceite y el té, ganan popularidad gracias a sus valiosas propiedades.

Se la considera uno de los más potentes agentes anti-envejecimiento de la naturaleza y está revolucionando el mundo de la medicina natural, nutrición y la cosmética.

Sauco:

Su fruto es de color negro y son ricos en betacarotenos y antocianinas. Debe estar maduro para ser consumido y además de su uso gastronómico, también se lo usa para la industria cosmética.

El Sauco posee hermosas flores blancas que abren hacia finales de la primavera y regalan pequeñas bayas de color azul negruzco o rojo.

Gracias al sabor dulce y agrio de la fruta, resulta de gran utilidad como ingrediente de tortas, dulces, conservas, mermeladas y hasta vinos y licores.

Su fruto, corteza y sus hojas poseen muchas propiedades.

Es rico en vitaminas A y C, calcio, vitamina B6, hierro y antioxidantes. Aplicado en forma de infusión ayuda a tratar resfriados y gripes, baja la fiebre y alivia los dolores de garganta.

Calafate:

El Calafate es el símbolo de la Patagonia. Es el único de los frutos del bosque que es autóctono del sur de nuestro país. Este arbusto ofrece unas exquisitas bayas violáceas que son recolectadas en el verano.

Cuenta una milenaria leyenda que “quien come calafate queda atrapado por su encanto y siempre regresa a la Patagonia”.

Crece en montes bajos, al margen de ríos y arroyos, claros del bosque y áreas húmedas de estepas. Su cultivo es dificultoso ya que este arbusto que tiene espinas de hasta 20 cm de largo.

El Calafate se destaca por sus cualidades hipocalóricas, antioxidantes, nutritivas y medicinales.

Guinda

De la misma familia que la cereza negra, este fruto de origen europeo tiene un paso privilegiado por la historia: adornó las mesas de distintos reyes antes de empezar a popularizarse como un ingrediente de lujo en exquisitas preparaciones culinarias.

El guindo es un árbol que prospera con el frío en suelos profundos lo que le permite a sus raíces cobrar fuerza y regalarnos una baya capaz de deleitar a los comensales más exigentes.

Se destaca por ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, ser antioxidante y a contribuir a bajar el colesterol.

Es por esto que el consumo de guindas no sólo es un placer sino que además es una decisión saludable.

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